El 22 de abril de 2008 un hombre llamado Stephen Miller murió al ser atacado por un oso de 350 kilos durante un ejercicio de entrenamiento. El animal era entrenado desde que era un cachorro, pero al parecer todavía tenia vivo el instinto salvaje; El hombre sufrió una impresionante herida en el cuello, y su muerte se dio 25 minutos después del ataque.