
Quizá la mejor manera de demostrar que estáis en contra del asesinato de los animales por el puro placer de matarlos (vamos, la caza) es de una manera divertida y poco agresiva, como colocando una cabeza de peluche en la pared de vuestra casa a modo de recuerdo de caza.
No seréis los primeros que lo hacen (lamento deciros que ya se os han adelantado varios artistas), pero seguramente sí seréis los únicos del barrio que osan probar tal novedad.
La verdad es que es algo que puede hacer uno mismo, aunque creo que por ahí ya hay sitios en que empiezan a vender esta incipiente tendencia.
Aunque, claro, no serán con la cabeza del animal exacto que queréis tener colgado (yo querría un oso panda con hoja de bambú en la boca, y eso es mucho pedir)… por lo que siempre es recomendable la customización casera.
¡Daros prisa, antes de que todo el mundo tenga uno en su salón!
Fuente
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monkeyzen