
Aunque existan herramientas muy superiores al desinstalador básico de Windows al momento de eliminar aplicaciones de nuestro sistema (por ejemplo, Revo Uninstaller), hay muchas personas que por una u otra razón no quieren o no pueden utilizarlas. Sin embargo, esto no quiere decir que no haya forma alguna de mejorar la experiencia de desinstalación sin ninguna herramienta extra.
La herramienta de desinstalación de programas de Windows tiene algunos trucos a los que no todos le prestamos atención, y que en gHacks traen a la luz para que la aprovechemos al máximo. Porque cuando tenemos que decidir qué aplicación desinstalar, mientras más información tengamos, mejor.
De entrada, la herramienta “Desinstalar o cambiar un programa” nos da poca información bien básica: Nombre, Editor, Fecha de instalación, Tamaño y Versión de las aplicaciones. Pero podemos ver mucho más que esto. Un simple click derecho en la barra de títulos para abrir el menú contextual, nos mostrará la opción “Más…”, donde podemos extender la información que se nos muestre.

En esta ventana, podemos elegir entre muchas otras opciones para evaluar con más criterios lo que vamos a desinstalar: la Ubicación en el disco rígido, el Origen de la instalación, y hasta los archivos de soporte de las aplicaciones.
Con solo checkear las casillas al lado de cada ítem, el mismo se agregará a las columnas de la herramienta para desinstalar programas. Además, podrán mover el orden de las mismas según la relevancia que tengan para ustedes (de todas formas, eso también pueden hacerlo cuando hayan cerrado las opciones, con solo arrastrar las columnas de un lado al otro).
Fuente
|
bitelia